DIRECTIVA EUROPEA EN MATERIA DE MERCADOS DE INSTRUMENTOS FINANCIEROS (MIFID)
Determinados aspectos de la prestación de los servicios de inversión y el funcionamiento de los mercados financieros fueron regulados a través de la Directiva 2004/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a los mercados de instrumentos financieros (conocida por sus siglas “MiFID”), cuyos objetivos básicos eran incrementar el grado de protección a los inversores y la transparencia de los mercados financieros.
La referida Directiva fue traspuesta al ordenamiento jurídico español mediante la Ley 47/2007, de 19 de diciembre, por la que se modificó la Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores, y por el Real Decreto 217/2008, de 15 de febrero, sobre el régimen jurídico de las empresas de servicios de inversión y de las demás entidades que prestan servicios de inversión.
Esta modificación de la Legislación española estableció un nuevo marco de protección al inversor, para lo cual reforzó las medidas a adoptar por parte de las entidades que prestan servicios de inversión, y además fijó una serie de requisitos organizativos exigibles a tales entidades y mejoró las potestades supervisoras de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.